Aun recuerdo la tarde de invierno en la que la conocí
el aire era tan frío que cortaba la piel para entrar en el
pecho y agarrar el corazón, una de esas tardes en las que
ni la chimenea te salva..
Ella apareció, tarde y hablando sin parar
que voz tan bonita, nada del otro mundo la verdad
pero que voz tan bonita..
No sé si fué su pelo rojo fuego o su cuerpo, pero de prontó
olvidé el frío por completo y se me coló su olor por dentro..
pequeña pero increíble, sus ojos tienen magia y atrapan...
Pero no fueron ellos los que me clavaron su risa
en el corazón y su nombre en el estómago
Hay algo en la forma en la que se mueven sus labios al hablar,
luchando por separarse pero ansiosos por volverse a juntarse..
Con prisa por besarme, casi tanta como mis manos por tocarla..
más de 200 días después sigo recordando cada segundo que te tuve cerca

